Cómo leer un cuento a un niño para que no se despiste a la tercera página
Trucos de quien lee en voz alta todas las noches: ritmo, voces, preguntas y qué hacer cuando el niño quiere el mismo cuento por vigésima vez.
Leer en voz alta a un niño no es leer. Es interpretar un texto delante de un público muy exigente que se va si te enrollas.
Lo que más cambia el resultado
Ir más lento de lo que te pide el cuerpo
El error casi universal es leer al ritmo al que leemos por dentro. Un niño necesita tiempo para mirar: cada doble página tiene información visual que el texto no cuenta. Lee una frase y calla. Ese silencio es cuando se produce la mitad del disfrute.
Las voces no tienen que ser buenas, tienen que ser distintas
No hace falta hacer teatro. Basta con que el lobo suene más grave y el ratón más rápido. Lo que engancha no es la calidad de la imitación, es que el niño pueda saber quién habla sin que se lo digas.
Deja que él remate
En cuanto un cuento tiene una frase que se repite, para justo antes y espera. Que la diga él. Es el momento en que un cuento pasa de ser algo que escucha a algo que hace.
Pregunta poco y bien
Interrumpir cada página con preguntas rompe la historia. Una o dos bien puestas valen más: mejor «¿tú qué harías?» que «¿de qué color es el gorro?». La primera invita a pensar; la segunda es un examen.
Y sí, hay que releerlo veinte veces
Cuando un niño pide el mismo cuento cada noche no está siendo pesado: está haciendo justo lo que necesita. La repetición le permite anticipar, y anticipar es lo que le da la sensación de dominar algo. Cambia el juego en vez de cambiar el libro: léelo más rápido, equivócate a propósito, deja que lo cuente él mirando los dibujos.
Cuando el protagonista es él
Hay un efecto que se nota desde la primera lectura: si el niño aparece en el cuento —su nombre, su cara, su perro—, la atención se dispara y la relectura se multiplica. Deja de escuchar una historia ajena y empieza a escuchar la suya.
En Kevora creamos exactamente eso: un cuento de 28 páginas donde el protagonista tiene su cara. Se hace en minutos.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se puede empezar a leer cuentos a un bebé?
Desde los primeros meses. Antes del año el contenido da igual: lo que funciona es la voz del adulto, el ritmo y el rato compartido. Los libros de cartón con imágenes de mucho contraste son los más adecuados.
¿Cuánto tiene que durar la lectura antes de dormir?
Entre cinco y quince minutos según la edad. Es mejor un cuento corto acabado con calma que uno largo interrumpido a la mitad porque ya es tarde.
¿Le regalas un cuento donde salga él?
Subes una foto, eliges el tema y en minutos tienes un cuento de 28 páginas con su cara en todas. 6,99 € el eBook.
Crear su cuento
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